No News Is Good News

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio.....

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No critiques a tus jefes, corres el riesgo de tener razón”.

El anchorman de la cadena CBS terminaba siempre su telediario con la frase lapidaria, ahora convertida en moneda de uso corriente, No News is good News.

Hoy, son muchos los católicos que dicen: No Noticias es Mala Noticia.

Nosotros esperábamos la liberación del yugo eclesiástico, yugo medieval y áspero, suave, tal vez, para los ángeles, y ya veis han pasado meses desde la celebración del Sínodo de la Amazonia, donde todo estaba claro para los obispos y demás participantes, votación tras votación, y aún no hemos oído nada.

Unos entonan Te Deums porque se ha salvado la doctrina.

Otros dan gracias al Espíritu Santo, en sus oraciones ardientes, porque la “Querida Amazonia”, publicada el 12 de febrero, ha ahorrado a la Iglesia Latina nuevos errores y la confusión e idolatría de Pachamama.

La Humanae Vitae de Pablo VI, publicada en 1968, salvó la doctrina, pero es el documento papal más ignorado y menos cumplido por los católicos, sus destinatarios. La praxis es, muchas veces, sello de calidad y de verdad.

El yugo de Jesús es suave, los yugos humanos, leyes de los hombres, suenan bien y están mejor en los archivos.

Francisco, en su exhortación Querida Amazonia, ha salvado la doctrina tradicional, pero no ha salvado la praxis. Más de cincuenta mil niños nacidos bajo el yugo del celibato esperan mejores palabras y mejores yugos. Drama de orfandades y paternidades camufladas y avergonzadas.

Es doctrina sabida, segura y confirmada por Papas, Obispos, Concilios y el Concilio Vaticano II que “La continencia perfecta y permanente no es exigida por la misma naturaleza del sacerdocio”.

Más de doscientos sacerdotes venidos de la Iglesia Anglicana ejercen el ministerio como párrocos en nuestras iglesias. Están casados, viven con sus esposas y sus hijos, todas las noches hacen el amor en el altar matrimonial y todos los días celebran, con más amor, la eucaristía en el altar sacramental.

No es ninguna novedad recordar que los sacerdotes de rito oriental se casan.

¿
Son menos espirituales, menos dedicados, menos austeros y sacrificados, menos santos que los de rito latino?

La espiritualidad ñoña añadida al sacerdocio no añade nada, ahorra dineros.

Nadie es perfecto, nadie es santo, ni siquiera el Papa. Tu solo santo, Tú…

Los documentos papales, como todo lo humano, se archivan y se olvidan, los pocos que sobreviven se revisan y corrigen continuamente. Sólo el Evangelio es eterno.

Vi otro ángel que volaba por la mitad del cielo, llevaba un evangelio eterno para anunciarlo a los habitantes de la tierra, a toda nación, raza, lengua y pueblo”. Apocalipsis 14,6

Querida Amazonia es el sueño que todos los hombres sueñan, eutopía que todos quisiéramos ver realizada ya, no sólo en la Amazonia, sino en todo el planeta tierra.

Francisco, en lenguaje más profético que teológico, más como Isaías que como Santo Tomás, ha soñado el gran sueño bíblico del Tikkum ‘Olam, arreglar este mundo tan imperfecto e insuflar aliento de vida en los hombres machacados y comprados por un par de zapatillas Adidas.

Cuatro sueños, soñados vestido de blanco en las largas noches vaticanas, para la Amazonia.

Los pobres respetados y vestidos de dignidad; la cultura ancestral celebrada in situ y resonando por la bóveda celestial; la naturaleza, salida de la mano del Creador, protegida como bien material de la humanidad y como pulmón del planeta; las comunidades cristianas con sus rasgos originales no necesitan ser ni latinizadas ni romanizadas.

Sueños grandiosos, dignos de ser soñados, pero que el Papa no puede solucionar.

Hay un problema que el Papa sí puede solucionar. Francisco nos invita a rezar por las vocaciones. Escribió lo de siempre. Todas las comunidades religiosas y parroquias rezan abundantemente, mañana y tarde, por las vocaciones. No éxito.

Lo que no dijo, lo que no escribió, lo que puede solucionar el problema ministerial de la Amazonia y de la Iglesia, lo que muchos católicos esperaban, la liberación del yugo del celibato ni lo mencionó. Ni abrió la puerta ni la cerró. ¿Qué fue de los viri probati?

Las mujeres, las que aún hacen un poco de bulto en los templos, no necesitan ministerios ni funciones. Ni les abrió la puerta ni la cerró. ¿Qué fue de las diaconisas?

Esto dice el que tiene la llave de David, de forma que si él abre, nadie cierra, y si él cierra nadie abre”. Apocalipsis 3,7

The answer my friend is blowing in the wind…

Francisco, en su exhortación Querida Amazonia, poeta inspirado, llora y entona su personal elegía a la bella tierra de la Amazonia, violada por la avaricia y la lujuria de los hombres sin escrúpulos, sin DIOS.

La Biblia es un lamento continuado de Dios que se arrepintió de haber creado al hombre.

El Señor se arrepintió de haber creado al hombre en la tierra y le pesó de corazón. Gn 6,6.

Yo no lloro por la Amazonia, lloro por mí.