SANTOS Y CELEBRIDADES

P. Félix Jiménez Tutor, escolapio

   

 


Un superior confesaba a sus religiosos: “No tenemos más santos porque no invertimos dinero”.

Los hombres no hacemos nada –ni siquiera santos- sin dinero o por dinero.

La aventura de alcanzar la celebridad de la santidad post mortem se ha convertido en un proceso laberíntico y carísimo.

Los santos y beatos son las celebridades del Hollywood católico. Les damos culto, besamos sus reliquias y estampas, les dirigimos nuestras oraciones y jaculatorias y ellos nos encuentran las llaves perdidas o el novio/a esquivo.

Los indiferentes dan culto a Justin Bieber, Lady Gaga, Messi, CR7…la lista es más larga que la del santoral. Los muchachos de la ESO y sus padres ya no saben ningún nombre de santos, pero sí conocen las celebridades del momento.

El Vaticano no hace santos. Sólo Dios penetra el corazón, laguna insondable.

¡Y pensar que el primer nombre de los primeros seguidores de Jesús era el de santos y se lo creían y lo eran!

Hoy la palabra santo evoca heroísmos imposibles, altares, coronas doradas y premio reservado a un club de privilegiados que cuentan con muchos fans que harán lo posible y lo imposible para certificar lo que sólo Dios puede certificar.

La verdad es que hay muchos hombres buenos, hombres de toda raza, lengua, pueblo, nación y religión que nunca serán hechos santos, pero que lo son tanto o más que los santos oficiales.

Estos santos anónimos me caen mejor, me distraen menos y no hay que desenterrarlos para producir reliquias.

El domingo, junio 5, 2011, beatificaron al Obispo Palafox en El Burgo de Osma.

Yo me perdí este acontecimiento histórico, la primera beatificación en nuestra Diócesis de Osma-Soria.

Me imagino a los canónigos luciendo sus mejores galas, las externas, y ocupando, serios y perfumados, los sitios de honor en la catedral. La verdad es que los buscan y creen que se los merecen.

Algunos curas de Soria cerraron las iglesias y nos dejaron sin misas. No podían perderse la fiesta.

Ya ven cómo los beatos tienen derecho a distraernos y a producir reliquias que se distribuirán por la geografía diocesana.

Beato Palafox, ora pro nobis.